Organización

Desafíos del cambio de paradigma en la moda

Desafíos del cambio de paradigma en la moda

Autor

Alicia Posadas Fábregas

El 2021 marcará el principio de la desaceleración del consumismo para la industria textil y el fin de un sistema de la moda tal y como lo conocemos. Asistimos a un tiempo transicional en donde conviven estructuras productivas nacidas en el siglo XIX con las formas disruptivas de la era digital. Una ambivalencia muy fuerte entre lo digital y lo artesanal indica que habrá una gran transformación de la industria textil.

La reinvención de la gran industria de consumo

La industria textil requiere transformación frente a la de industria 4.0. Un modelo de manufactura integrada con robótica e inteligencia artificial.

La moda necesita mucho más que materiales nuevos sostenibles. Requiere una nueva organización e interacción de sus equipos de trabajo. Coordinar los diferentes equipos de la compañía para atender a los datos recaudados a partir del Big data. Dar respuesta desde la logística y la gestión de la cadena de suministro más rápida. Estrecha interacción por la fluidez del trato al consumidor en forma directa y en tiempo real.

De seguro que esto implique una fragmentación de los tiempos internos de la empresa, una atomización del trabajo y la necesidad de mayor automatización.

La empresa inteligente

Esther Diaz, profesora de filosofía argentina pronosticaba, en 1989, el uso de la inteligencia artificial analizando la diferencia entre robot y ser humano

Comprender un lenguaje incluye algo más que operar con símbolos formales. Puesto que la operación del computador se define en términos de su capacidad para llevar a cabo programas, y esos programas son especificables puramente de manera formal, no tienen contenido semántico, por lo tanto no involucran significados

Desafíos del cambio de paradigma en la moda

El 2021 marcará el principio de la desaceleración del consumismo para la industria textil y el fin de un sistema de la moda tal y como lo conocemos.Los robots colaborativos o Cobots fueron diseñados para trabajar en armonía con los humanos. Creados en los 90s e impulsados por las industrias de la automoción y la electrónica. Generalmente en forma de brazos ligeros, estos robots se integran cada vez más en las líneas de fabricación. Mientras el humano aporta flexibilidad, destreza y soluciones, el Cobot presenta fuerza, resistencia y precisión. 

En 2022 estarán operativos 4 millones de nuevos robots industriales por todo el mundo, según la International Federation of Robotics (IFR). Esto implicará el dominio de Soft Skills dentro de los equipos de trabajo. A través del pensamiento crítico y la habilidad para resolver problemas, los humanos deberemos potenciar nuestras ventajas para complementarnos con la robótica que superará los límites de las fábricas llegando a otras áreas de la empresa.

El mensaje de conciencia social en la moda

El 2020 nos ha otorgado la percepción de que sólo tenemos control sobre nosotros mismos para cambiar nuestras acciones. No podemos volver atrás pero si debemos reducir nuestras ambiciones.

Sabemos que el sistema productivo consumista debe cambiar por supervivencia. Es fundamental encontrar alternativas para sostener la producción textil desde la industria circular y también es necesaria conciencia social que lo apoye.

Emprendedores y start ups hablan denuevo lujo sostenible. Un concepto que abraza la idea implícita de recuperar lo artesanal y minimalista. Producir menos y generar el menor desperdicio posible es la mejor opción para el planeta.

Las marcas de lujo entablan una estrategia conversacional con sus seguidores. “Luxury and sustainability are one and the same” promueve Grupo Kering desde su web. Su marca más conocida, Gucci, fue pionera  en dar los primeros pasos sobre decisiones sostenibles. Hoy su accionar a las nuevas generaciones, profundizando su estrategia de transparencia en toda su cadena de valor.

Será necesario para las empresas de moda trazar su propio camino estratégico. Reconocer y recuperar su propio valor intrínseco para generar una estrategia comunicacional propia y genuina.

¿Océanos azules para las marcas de moda?

Frente a la reinvención de las marcas de gran consumo y la nueva actitud de las marcas de lujo, es prioridad para las pequeñas y medianas empresas RE-definirse.

Deberían ser las primeras interesadas en adaptarse para seguir existiendo en un mercado en pleno proceso de cambio, sin embargo existe cierta parálisis en el paradigma anterior frente a las claves para poder avanzar.

¿Cómo podrán competir con la alta tecnología de las fábricas asiáticas y sin los costes del lujo artesanal? ¿Les será posible distinguirse en un mercado global de moda con propuesta sostenible, trazabilidad, llegada a directa al público objetivo, probada idoneidad logística y, sobre todo, con una aceitada estrategia?

La clave de la respuesta está en cómo hacerlo

En 2005 el bestseller La estrategia del Océano Azul, introdujo un nuevo punto de vista en cuanto a estrategias de marketing. Mauborgne y Kim, coautores del libro, proponían focalizar en el valor de la empresa para salir a ganar a los No clientes del mercado.

Como si se de psicología inversa se tratase, proponían alejarse de la competencia y buscar nuevas oportunidades de mercado, especialmente aquellas surgidas de necesidades del consumidor que las grandes empresas dejan de atender.

En este sentido vale la pena detenerse y analizar qué parte del valor de las empresas de moda se perdió en el camino durante el proceso de deslocalización de sus producciones y utilizarlo para pensar una nueva de estrategia de cara al futuro. Es necesario recuperar del know how cedido a los proveedores internacionales.

Antes de la deslocalización de las producciones se trabajaba sobre las colecciones desde un modelo de colaboración.

Un verdadero trabajo de equipo sobre búsqueda de materias primas, desarrollo de diseños y patrones, taller de muestras montado dentro de la empresa para la confección de prototipos. La construcción de la secuencia de pasos para la confección de las prendas en serie.

Diseñadores con trabajo de campo y creatividad para encontrar soluciones desde el core de la empresa. Trabajo codo a codo con patronistas y muestristas que permiten correcciones sobre la marcha como parte del proceso de desarrollo de cada prenda. Proveedores comprometidos con la colección y el equipo de desarrollo de los productos.

Renovar  sinergias de puertas adentro se refleja en el afuera, en la imagen. Colaborar con una industria sumergida que necesita salir a la luz para su subsistencia y desarrollo. Recuperar la cultura colaborativa es algo utópico pero no irrealizable.

Qué pasaría si….

Los diseñadores se unieran para  CO crear

Las marcas produjeran pequeñas  colecciones locales más frecuentemente.

Los talleres adecuaran su operatividad a colecciones pequeñas pero frecuentes.

Los proveedores apoyaran desde su servicio a las colecciones ofreciendo más flexibilidad.

A estrategias más complejas, más exigencia y planificación y control sobre la marcha. A mayor frecuencia de pequeños lanzamientos más flujo de campañas de marketing. Más alianzas digitales y concientización del consumidor. Mayor llegada al objetivo. Mejorar la calidad de trabajo, el cumplimiento de los  tiempos, la capacidad de innovación. Generar entropía en la industria nacional.

Medir más, buscar oportunidades  de un consumidor diferente desde la pandemia, generar su propio mercado, salir a buscarlo, está allí buscando una propuesta de marca personal, más afín a su carácter local, más cercano y por ello más humanizado.

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